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martes, 5 de mayo de 2015

Las chicas de Dash: ¡Extra!

La chicas de Dash: ¡Extra!






Advertencia: Este capi contiene leve Pacaely (??)(Papá CakesXEly [nombre no oficial.(?(]) Estás advertido chico. Si, tú, nanu, a ti te va la advertencia e-e... Y no, no nanu, no contiene Lemmon \ :v / (?(. Ahora, aclarado esto... ¡disfruten! 

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Mary siguió revolviendo el contenido de su tazón, concentrándose en el tintineo que producía el choque del cubierto con las paredes del trasto. Suspiró, perdida en sus pensamientos, y los ojos de sus amigas se movieron en cada movimiento que ella realizaba, claro, la castaña nunca se percató de ello.

—Eh… ¡Vayamos al centro comercial! —propuso Shizu, viendo sinuosamente a Mary, esperando a que reaccionara.

—¿Podremos comprar esa fuente de chocolate e instalarla en la piscina? —preguntó Darky colocando su mejor carita de cachorro abandonado, aprovechándose de la situación… tan propio de ella.

—Claro, claro, por supuesto. —dijo Sony agitando su mano, quitándole importancia al asunto económico. —¿Te gusta la idea Mary? Lo estuviste esperando por varias semanas. —agregó, ignorando en que se metía en un problemón.

La pequeña castaña se giró a verles, prestando por primera vez atención a la conversación.
—¿Ah? —fue lo único que consiguió pronunciar, realmente desconcertada. —Disculpen… ¿qué ocurre?

—Eso mismo nos preguntamos. —Yue apoyó sus codos en la mesa y su rostro en sus manos, se inclinó ligeramente hacia su amiga.

Cake se sentó encima de la mesa. —¿Te preocupa algo? Te hemos visto muy pensativa últimamente.

Mary suspiró y asintió. Su faz se encontraba finamente tallada en angustia y preocupación, lo cual preocupó a las demás. 

—Verán... creo que Dash necesita amigos. todas le miraron sin comprender. Ya saben... chicos. no, aún no. —¡Amigos varones! ¡Chicos! ¡Vatos locos! ¡Esas weas!

—Ahh... dijeron todas al unisono, comprendiendo al fin.

—¿Cómo sabes que quiere convivir más con chicos? Nos tiene a nosotras. preguntó Sony, rascándose la cabeza.  Además, nunca se ha quejado de nada.

—Pues... últimamente lo he estado viendo jugando juegos en línea con chicos, ha estado algo distante y... no sé pero... ¿no ha estado actuando últimamente como... afeminado? ¿¡Y si le esta comenzando a gustar los chicos?! ¿¡Y si esta perdiendo su "varonilidad"?! ¡Díganme que estoy exagerando! la pobre castaña se jalaba las púas con cierta desesperación, y es que había estado encerrando esas angustias dentro de sí hacía mucho tiempo.

—Linda, creo que sí estás exagerando. Ely le abrazó y le acarició la cabeza con afecto maternal, tan característico de ella.

—Yo creo que Mary tiene razón... susurró Darky, encogida en su rincón. Mary se alteró mucho más, incluso comenzó a hiperventilar. Sony, Yue y Ely le miraron con llamas en los ojos a la lobita.

Shizu frunció el entrecejo y se levantó con decisión destellante en sus orbes cerúleos.  

—Yo también creo que Dash se esta medio desviando. Si el problema aquí es que él no tiene compadres... ¡Hay que conseguirle!

—Pff... Él se va a negar, dirá que así esta bien y esas cosas, nos juzgará como locas... ¡Pero no es nuestra culpa de que él no se entere de lo que esta pasandole! Tenemos que ayudarle clandestinamente. sugirió Cake, comenzando a emocionarse de las miles de posibilidades, y es que necesitaba ya diversión.

—See, además, conseguirle amigos es taaan simple... ¡Ese no es nuestro estilo, por Chaos! Es obvio que necesitamos algo más complejo, divertido, funcional y con altas probabilidades de que acabe en un gran y completo desastre. afirmó con entusiasmo la felina crema. 


Todas se pusieron a pensar profundamente. No había de que preocuparse, pues Dash había salido de compras para el almuerzo ya que era su turno, y como sabían de su amor por la cocina, estaban seguras de que el anaranjado tardaría horas. 


A Sony pareció prendersele el foco mágicamente, pues su rostro se iluminó y los celestiales cantos de ángeles resonaron como un suspiró leve, pero aún así notables. 


¿Han escuchado acerca de los Gender Benderle miraron con curiosidad, más que interesadas por las palabras desconocidas anteriormente pronunciadas. 

¿Khéjopreguntó Ely.

¿Y con qué se comesecundó Yue. 

—Los Gender Benders son nuestras contra partes. nadie comprendió muy bien lo que dijo. Sony suspiró y se masajeó las sienes, y es que era un tema un tanto complejo. —Osea, imagínense a... uh... ¡Un Sonatik! A mi versión masculina, mejor dicho. Eso es un Gender Bender. ¿Se imaginan como chicos? Tal vez con solo el físico, pero estoy segura que podríamos actuar bien como machos pechos peludos, después de todo no creo que seamos muy afeminadas... ¿o sitodas le vieron con una expresión que preguntaba un "¿Lo dices en serio?" —Bueno... tal vez hablamos de cosas de chicas muchas veces... ¡Pero por favor! ¡Somos las Soqueteras! Lo haremos, lo sé.



¡Eso si es una buena idea! Ahora la bronca será cómo hacerlo. y Shizu causó una expresión pensativa entre las chicas, nuevamente.

El chasquido de los dedos de Yue resonó en la sala. —¡Una máquina! Miren... Si no funciona eso de actuar como chicos pues podemos traer a los Gender Benders aquí ¿no? Sería algo en verdad interesante. todas se sonrieron en forma de aprobación con el susodicho plan.

—Pero... el único que conoce de robotica y ciencia es... Dash... Ely resopló con desgano, cerrándose ante la posibilidad, y las demás le iban a acompañar de no ser por un carraspeo proveniente de la eriza albina.

—¡Disculpen! Pero creo que se olvidaron que tanto Dash como yo trabajamos constantemente en el laboratorio, sé tanto o incluso un poco más que él, y por supuesto que estoy dispuesta a llevar a cabo este plan si o si. Cake se levantó en la mesa, con una postura de seguridad completa en si misma. Esto iluminó el rostro de todas las presentes y las orientó a sonreír ampliamente a modo de respuesta ante la positiva afirmación. —Pero necesitaré su ayuda. 

—¡Claro que la tendrás! Shizu alzó el puño muy motivada. 

—Ahora necesitaremos un plan para que Dash no se enteré de nada; y miren que es muy curioso y difícil de distraer... ¡Mary, te toca! le apuntó la lobita, a lo que la eriza enrojeció deliberadamente. 

—Y-Yo... bueno... lo haré. dijo Mary, aceptando por fin, con el tono carmesí coloreando sus mejillas. Aunque no creo que yo sola pueda, levantaría muchas sospechas. ¡Así que nos turnaremos en el transcurso de toda esta locura! apuntó, a lo que todas asintieron sin contradicciones. 

Todas saltaron hacia la mesa y colocaron sus manos al centro viéndose entre ellas con decisión. 


—¡Todas para Sonic y Sonic para todas! y ese había sido su gran juramento desde hacía tiempo, aunque no tuviera nada que ver con el asunto... pero esa es otra historia que más adelante se contaría.

Escucharon la puerta abrirse a sus espaldas y se giraron lentamente. 

Y a Dash se le cayó las bolsas de compras al verlas ahí, con esa extraña pose y congeladas en el tiempo.


—¡¿Qué creen que hacen ahí paradas?! ¡Acabo de limpiar, no frieguen! ¡Uno no se puede ir tranquilamente de compras sin llegar y encontrar un desvergue a punto de iniciar, ¿verdad?! ¡Chingado! ¡Bájense ya! les grito un colérico Dash, lanzando fuego por la boca, casi literalmente.

Y las chicas hubiesen replicado de no ser porque el anaranjado se encontraba cubierto de pintura de todos los colores, pescados en las púas y un gran golpe en la mejilla. Bajaron de la mesa lentamente ante el chico hecho una fiera. 


Y todo hubiese ido tranquilamente de no ser porque a la Darky se le ocurriera ponerle una cereza en la cabeza a Dash (como modo de pastel finalizado) y salir huyendo como nenita asustada mientras la perseguía un rabioso erizo, y a su vez sus amigas le seguían para cerciorarse de que el erizo no matara a la albina.


~Días después~ 




Yue le pasó un trozo de rosquilla a su boca con delicadeza a Cake,quien se encontraba concentrada en su trabajo, Ely le secó el nimio sudor de su sien, Darky le pasó cada herramienta que le había pedido, Sony revisaba los parámetros de la energía que se conducía hacia la máquina, Shizu le dio un trago a su vaso de Vodka y pretendió prestar atención a lo que hacía la albina eriza, finalmente Mary se encontraba vigilando de vez en cuando a su novio, dormido en el sofá.

¿Y por qué Dash esta tan cerca? Simple, el erizo se negó a despegarse de ellas ese día, pues comenzaba a sospechar de la ausencia de todas repentina y prolongadamente, su decisión fue absorta e irrebatible, nadie pudo convencerlo de lo contrario, por  lo que pasaron todo el tiempo con él hasta que se cansara y se durmiera y finalmente poder comenzar con su proyecto, el cual ya casi estaba terminado, solo unos detalles más y podrían hacer las primeras pruebas.


—Ya esta esto... pronunció Cake, secándose el escaso sudor de su frente. 

—¿Funciona? preguntó Darky, picando la máquina con desconfianza. 

—Se supone. confirmó, aunque no realmente.

—¿Qué modalidad probamos primero? cuestionó una Mary curiosa.

—Yo creo que la de traer a los GB. dijo Sony, apoyando sus manos en sus caderas. 

—Puede que se consuma gran parte de la energía que hay... advirtió la eriza albina. —Pero nunca lo sabremos si no lo intentamos. 


Asintieron entre ellas, haciéndose cargo de las responsabilidades y asumiendo las consecuencias previas a la activación de su descomunal invención.

—¿Q-Quién va primero...? preguntó Shizu, desconfiada aún de la máquina. 


Sony presionó un botón y las compuertas que separaban a Dash de ellas se cerraron. —Por si las dudas.


Cake negó con la cabeza y chasqueó la lengua, fingiendo decepción. —Iré primero, al parecer aún desconfían de mi bebé.

Cake se adentró a la capsula con conformada su maquina y cerró la puerta, aunque en su descuido no aseguró el cierre de la puerta.—¿Qué hacemos? preguntó Yue, tomando al mando el panel de control. 

La eriza se estiró en la máquina, miró directamente los ojos de Yue y le sonrió, como a modo de despedida, lo cual paralizó y asustó mucho a la híbrida. 


Cake sonrió normalmente a las demás. 

—Sólo presionen el botón verde y jalen la palanca a la cuenta de tres. la eriza se posicionó y extendió los brazos. La pistache aún no salía de sí para detenerla a tiempo. —Una, dos... ¡tres!

Shizu presionó el botón y Ely jaló la palanca, Yue reaccionó demasiado tarde, pues el escaneó del ADN de la eriza albina había iniciado y nada le podía detener ya. 

Todas sabían como funcionaba y que involucraban, por ello el miedo; pero ninguna estaba más consciente que Cake y Yue de que si la máquina fallaba podría llevarlas a la muerte directamente. 


—¡Las amo! gritó Cake, y las sus ojos comenzaron a cerrarse lentamente.

Yue se abalanzó hacia la máquina pero fueron cuestión de segundos para que una pequeña explosión la empujara a ella y a las demás Soqueteras y las obligaran a postrarse ante el artefacto. 

La gran luz cegadora se disipo en segundos. Las chicas escucharon el crujir de la pared y entreabrieron los ojos con pesar para ver como se desquebrajaba sutilmente el muro ante ellas. 

Se levantaron ni bien cesó el sonido y se apresuraron al punto de incidencia del fenómeno que habían presenciado momentos antes con horror. El humo cubrió toda la habitación. Ely realizó con dificultad un escudo entorno a sus ojos. Se pegó lo más que pudo a la pared y tomo el brazo que se encontraba pegado a esta, sin percatarse de lo diferente que estaba al de su amiga.

—¡Cake! gritaron todas al ver el cuerpo borroso, inerte pero vivo, de su supuesta amiga.

—¡Como lo siento Cake! dijo Yue con lágrimas contenidas, la pistache se cubrió el rostro. 

Sony, Shizu y Darky salieron corriendo hacia las ventanas y las abrieron rápidamente de par en par. Mary abrazó a Yue y entre ellas comenzaron a consolarse mutuamente, sin saber bien que hacer por la desesperación de no poder ver que tan herida esta su eriza albina.

Ely abrazaba contra su pecho a su amiga, con tanta fuerza como podía, queriéndose aferrar; la castaña estaba en trance, no pudiendo reaccionar y darle atención médica a la chica

—O-Oigan... se escuchó el toser de alguien a unos metros, llamando la atención de todos los presentes conscientes. —Estoy aquí... ¡ayúdenme!

Ni bien la primera en reaccionar fue Yue, corriendo al llamado de aquella voz. Cuando el humo se fugó totalmente por las ventanas, pudieron verse entre todas y confirmar con eterna gratitud a Chaos, que Cake estaba bien, sólo que parecía un poco mareada, así que la recostaron. 

—Si tú estás bien... entonces ¿quién es ese...? apuntó Shizu. Cake y compañía voltearon a ver al erizo que se encontraba postrado en el regazo de Ely, y todas quedaron estupefactas. 

—¿Será tu GB, Cake? preguntó Mary, no muy segura. —Se parece mucho a ti.

—No lo sé, sinceramente. la chica en cuestión se rascó la cabeza, sin comprender bien. Ella creía, según sus cálculos, que si la máquina funcionaba y traía a su gender bender, ella tendría que ocupar su lugar en la otra dimensión, pero parecía que no era así.

El albino comenzó a toser, alertándolas.  Las chicas lo fueron rodeando lentamente, curiosas a su reacción. Ely se acercó más, viéndole con interés alimentado por su impertinencia ante lo desconocido.El erizo entreabrió esos zafiros profundos tan hermosos como los de la eriza albina.

Lo primero que se encontró fue los destellantes ambarinos ojos de aquella eriza castaña. 

—¿Estoy en el cielo? preguntó atontado, adolorido de la cabeza. Su rostro le daba aspecto de un tonto enamorado.  —Presiento que si, pues estoy viendo a un bello ángel acogiéndome entre sus brazos... 

Ely se sonrojó hasta las orejas y desvió el rostro totalmente apenada y estupefacta a la vez. Cake y Shizu contuvieron una carcajada; Yue y Sony se miraron confundidas; Mary y Darky soltaron un gran "Awwww...".

—D-Disculpa... pero creo que te equivocas de persona. dijo, lo más sutil que pudo. —Yo... nunca en mi vida te he visto.

El erizo abrió grande los ojos y se incorporo con rapidez, vio a la eriza castaña que le veía inquisitivamente. Ely, al no ver reacción alguna por parte de aquel extraño, le sonrió con ternura, pues nadie le había dicho un cumplido tan bonito como aquel que el sujeto le había profesado; y se sentía en cierta confianza con él. El albino de cabellera azabache se sonrojo ante la sonrisa de la eriza, desvió la mirada y se cubrió el rostro, azorado. 

—¡Oye! ¡Si, tú, romeo! ¿Cuál es tu nombre? preguntó Cake interesada. 

El erizo tragó en seco, estaba muy confundido. Se serenó, opto por actuar como siempre, serio, ante situaciones complejas para su entendimiento. Se alzó del regazo de la eriza e hizo una pequeña reverencia ante ella, agradeciendo. Se levantó y tomó una postura disciplinada, encantando los ojos brillantes de extrañeza de las chicas que lo observaban, tratando de no perderle el rastro. 

—Sir Alexander, para servirles. hizo una reverencia elegante. —Ahora, si no les importa, me encantaría saber dónde me encuentro. Y me encantaría más, saber dónde están mis amigos. dijo esto último con una expresión más fría que seria, lo que causó cierta molestia en ellas. 

—Mira, amigo, las que mandan en esta dimensión somos nosotras. enfrentó Cake, y se sintió realmente extraña al imaginar que se estaba enfrentando consigo misma. —Por cierto, Katherine the hedgehog, mejor conocida como Cake para mis amigos,  para tu servicio, pero no abuses. 

Alexander miró a su alrededor, todas las presentes tenían ciertos parecidos con sus amigos. 

—¿Esta dimensión? miró a Cake, esta asintió. —... ¿podrían decirme sus nombres? cuestionó, mirando directamente a las otras féminas. 

—Yue Sinestre Dark se presentó la híbrida, preparando su hacha por detrás. 

—Yo... me llamo Sonatika the hedgehog... dijo, con cierta desconfianza

—Yo soy Shizu the cat. se presentó jovial.

La castaña le sonrió amistosamente. —Mucho gusto, me llamo María Violet the hedgehog.

—Soy Isabella the wolf. la lobita se apuntó a si misma.

Alexander miró y averiguó quienes eran las versiones femeninas de cada uno de sus amigos, miro a la castaña, expectante. 

—Mi nombre es Ely the hedgehog... le dijo con cierto sonroje cuando notó su mirada en ella.

—Finalmente, Elliot. el albino hizo una mueca parecida a una sonrisa. 

—¿Disculpa? le miro pasmada.

—Nada, nada. volteó a ver a Cake. —Quiero regresar ahora mismo. se cruzó de brazos, cuan jefe exigiéndole a su empleado algo.

—Claro que... la eriza giró a ver su máquina y rápidamente se giró para encontrarse a su contra parte. — ...no.

—¿Qué? agudizó su oreja, creyendo no haber escuchado bien eso último. 

Yue se acercó a la máquina y negó con la cabeza. —Amigo, lo siento mucho, pero se rompió. 

—Genial. murmuro sarcásticamente Sony, rodando los ojos y acercándose al aparato, tratando de analizar que se había estropeado. 

Todas inmediatamente se colocaron alrededor del aparato y comenzaron a analizar los daños y hacer cálculos de los materiales que necesitarían para reparar el desperfecto. 

—¡CHICAS! ¡ABRAN LA PUERTA SI NO QUIEREN QUE LA DERRUMBE! la voz de Dash las alertó.

En segundos lograron esconder el aparato, amordazar y encadenar a Alexander dentro de un armario y actuar normalmente como si estuvieran hablando cosas de chicas.

La compuerta dio pasó a un molesto Dash, que las observó con una de sus miradas asesinas repletas de cinismo y burla. 

—No actúen como si nada. Sé que hicieron algo y no me iré hasta que me digan la verdad. se cruzó de brazos cuan novia celosa pidiendo explicaciones a su novio borracho que había llegado a las cuatro de la madrugada. 

—No paso... pero Mary se cortó ante la mirada fría de su novio que le decía "No te atrevas a mentirme."

Darky se levantó ante la presión del momento. —¡No puedes mostrar nada! 

—¡Yo no estaría tan seguro mi querida y para nada fiable Darky! Dash sonrió triunfante al ver que la loba dejaba su pose a la defensiva y le miraba con cierto temor mal disimulado. Mentiría si decía que no le gustaba inducir temor a la gente.

—Dime tus pruebas, adelante. Sony sonrió con confianza. 

Dash rodó los ojos ante lo obvio. —No me digan que se les olvido cubrir aquella pared casi rota. Y, por supuesto, el humo que salió de aquí por las ventanas que varios vecinos vieron. 

—¡Estúpidas viejas chismosas! Shizu les grito a unas señoras cabras que estaban cuchicheando enfrente de la mansión. 

—¡Ya díganme! les gritó fuera de sí. 

Cake jaló una palanca y del suelo apareció una máquina a medio formar quemada. 

—Verás, querido Dash, estaba trabajando en mi última invención, el portal teletransportador. dijo con cierto orgullo la chica. Las demás de estar anonadas pasaron a estar contentas con el plan ingenioso de Cake. —La pusimos en prueba y lamentablemente algo nos salió mal. Ahora, comete un Snaikkers*1 y relájate, bro. finalizó, guiñándole un ojo. 

Dash les miro por unos segundos para finalmente suspirar y descruzarse de brazos. —Esta bien. Vayamos a dormir, ya es de noche y ya fue suficiente por hoy. ¡Me va a estallar la cabeza! 

Todas asintieron y le sonrieron con cariño. Dash se fue en compañía de Mary, Darky y Shizu, las otras se quedaron un poco más en el laboratorio. 

—Buena idea, Cake. felicitó Sony. —Casi nos descubre. 

—Gracias, gracias. dijo haciendo reverencias juguetonas. Las risas no se hicieron esperar. 

Los golpes en la puerta del armario comenzaron a resonar en la habitación. 

—¿Qué hacemos con él? preguntó Yue. 

—¿Tú que dices, Ely? inquirió Cake, viéndole con burla. 

La castaña se cruzó de brazos ante las insinuaciones de su amiga. —¿A qué te refieres?

—¿No quieres hacerle compañía? pregunto todavía más jocosa la albina. 

Ely se sonrojo notablemente. —¿P-Por qué querría?

—Tú sabes... el chico se ve que esta muy interesado por ti... no le vendría mal una ayudita. Cake le entregó la llave de las cadenas a Ely. 

—Espera... ¿qué...? paró en seco al escuchar la puerta abrirse y al notar que no solo la albina conspiraba contra ella, sino que las tres. 

—Lo siento, Ely, pero esto es tan tentador. pronunció Yue. 

—¡No nos mates cuando salgas! imploró Sony detrás de ella.

Y acto seguido la empujaron hacia la habitación sin darle oportunidad de protestar. Cayó al suelo pero su caída fue amortiguada por un cuerpo. Apenada se levantó rápidamente y golpeo la puerta. 

—¡Déjenme salir o juro que cuando salga las haré picadillo! golpeó al puerta con fuerza, pero lo único que obtuvo como respuesta fue un "¡Buenas noches!" y una apagada de luces masiva causada por un chasquido de dedos. 

A continuación, sintió un cuerpo lanzarse contra ella y arrinconarla contra la pared. Ely logró encender el interruptor del armario y vislumbrar a unos orbes cerúleos mirarla con evidente rencor. La castaña paso su vista por la habitación, encontrándose con la llave a un lado de las cabezas. Se abofeteo mentalmente ante su estúpida acción de dejar caer las llaves cerca del preso.

—Liberame... más que una petición, pareció ser una orden. 

Ely tembló ligeramente ante la voz ronca del chico y la mirada amenazante, pero se mantuvo erguida y dirigiéndole la mirada en todo momento. Alexander no pudo evitar sonreír complacido.

—No podemos salir. ¡Así que vete acomodando que pienso dormir esta noche! lo empujó y se adentró más al armario, tomando algunos abrigos y prendas para colocarlos en el suelo para armar un improvisado lecho. 

Él se encogió de hombros y la imitó, armando su propio lecho, ella se limitó a entrar al baño (si, había un baño en el armario porque... porque #YOLO) y colocarse una pijama que se había encontrado. Ely se miró en el espejo, feliz de que la pijama consistiera de unos pantalones largos y una blusa de manga larga. Giró la perilla, pero la voz de Alexander la detuvo.

—¡No te atrevas a salir! ¡¿De acuerdo?! gritó el erizo desde afuera, entre nervioso y furioso. 

Ante la posibilidad de que el erizo estuviera huyendo y la oportunidad de huir con él se presentará como primer pensamiento, giró la perilla de la puerta y salió, en cuestión de segundos; observó lo que tenía ante ella, arrepintiéndose al instante de haber salido del sanitario. 

Alexander se colocó la camisa rápidamente y masculló maldiciones mientras el sonrojo se instalaba en su rostro.

La sonrisa de felicidad de Ely se congeló en su faz por escasos momentos para posteriormente pasar a una de vergüenza total. 

—¡AHHHHHHHH!


~Horas después...~


Abrió los ojos, sus mejillas le ardían, ese sueño... había sido intenso. Maldito fuese el erizo que tenía al lado, a escasos centímetros, gracias al estrecho espacio del armario. Lo maldijo con todas las maldiciones que conocía, a él, a su queridisima amiga Cake y a sus otras dos amigas que la habían engañado. 





—¿Ely... estás despierta? alcanzó a escuchar aquel susurro apenas perceptible. 

La eriza se estremeció ante el aliento del erizo en su oreja... ¡¿Por qué demonios el armario era tan pequeño?! —¡No me hables! 

—¡Ya te dije que lo siento! ¡Maldita sea! ¡Tú tuviste la culpa!

—¡Tú no dijiste que estabas haciendo! ¡Creí que huirías y me quería largar también! 

—¡Da pena decir ese tipo de cosas! ¡Además, te lo advertí! grito con furia, cansado de aquella discusión. 

—¡No tenías porque cambiarte! ¡No estás en tu casa, amigoEly estaba perdiendo la poca paciencia que le quedaba. 

—¡No podía dormir así! ¡Y es lo mínimo que tenían que hacer por mi! dijo, volteándose, olvidándose del poco espacio.

—¡Vete al diablo! y se giró con brusquedad, pues gritarle a la pared le estaba haciendo perder los estribos. 

Su nariz choco con la del erizo y sus mejillas se volvieron a colorear ante los centímetros que los separaban. Ambos se giraron de nuevo. 

—Todo es tu maldita culpa... por ti estoy aquí... y por ellas, claro. Ely se cubrió el rostro tratando de calmar su furia, pues sabía que si continuaba hablando tal vez terminaría diciendo algo que realmente no creía.

Alexander le miró de soslayo, intrigado ante tal acusación por parte de ella.

—¿Por qué mi culpa?

Ely se giró hasta quedarse viendo el techo, percatándose que no todo estaba tan oscuro como creía, pues la luz de la Luna se colaba por la pequeña ventanilla del armario. 

Suspiró, sabiendo que lo que había dicho tan sólo era una vil escusa. —Olvídalo, fue una tontería decir eso.

—Puedes decírmelo, no importa. él también se giró, y apreció la luz lunar que se colaba a la habitación.

Ely miró hacia un lado, apenada. —Por lo que dijiste... cuando te habías golpeado. Me metieron aquí por eso en broma, ellas creen que te gusto... Chaos, eso es tan estúpido. concluyó, sonriendo hilarantemente. 

—¿Y si es cierto? ¿sigue siendo estúpido...? 

Ely abrió los ojos desmesuradamente. Volteó a verlo, Alexander la miró serio, haciéndole entender que no estaba bromeando. 

—¿Qué...?

—Si lo dije, fue por algo. Además, ni siquiera me retracte, ¿o si? la siguió viendo intensamente, esperando algún gesto que le respondiera. 

Ely le miro aún pasmada. —Yo... hizo un gesto triste, causando el desvío de mirada del erizo, sabiendo lo que vendría a continuación. —Lo siento, no puede haber nada entre nosotros. Lo lamento, lo siento tanto...

Cerró los ojos y tranquilizó sus fuertes latidos con una inhalación profunda. —¿Por qué...? ¿hay alguien más, verdad? Te conquistaré, lo haré. la miró a los ojos. —No creo poder encontrar a una eriza más bella que tú.

Sus mejillas se tiñeron de ese intenso tono carmín, por sexta vez en la noche. Su cordura estaba por acabar, así que tenía que aprovechar la poca que le quedaba. 

—No hay nadie más. No lo hay. Alexander le miró y sonrió. Ely cerró los ojos, y expulsó todo el aire de sus pulmones. —Pero no puede haber un "nosotros". Yo soy de esta dimensión, tú eres de otra. No se puede... aunque ambos lo queramos. 

El albino asintió con pesadez. —Entiendo, lamento incomodarte. Buenas noches. se giró de nuevo, dándole la espalda.

—Lo sien...

—Buenas noches. le cortó con un gélido tono de voz. 

Ely tragó saliva y se limitó a girarse y cerrar los ojos, tratando de concebir el sueño, pero lo veía casi imposible.



~Dos días después...~




—No me digas, aún siguen ocupadas en ese tonto experimento, ¿no es así? cuestionó Dash, viéndose arrastrado hacia la salida por su novia y su amiga de ojos ámbares. —¡Yo quiero ayudarles! ¿Acaso ya no confían en mi?

—¡Deja de quejarte de una vez y entra al auto! Ya te dijimos que no es eso, que van a... van a ir a una fiesta. y ni Ely se creía esa, pero fue lo primero que pasó por su mente. 

—¡Ay ajá! dijo en un tono algo afeminado, lo que trajo como consecuencia que las féminas lo empujaran más rápido al auto, casi lanzandolo a él. —¡Oigan! ¡Tranquilas! 

Mary frunció el ceño y fingió molestia. —¡Cariño, apresúrate! No quiero llegar tarde a la función. le miró furiosa, y eso bastó para que Dash se lanzará al auto asustado y lo encendiera.

—Ya voy, linda. Sólo estaba bromeando, claro que iré gustoso. dijo tan rápido que apenas se le entendió. 

Ely sonrió complacida, y felicitó a su amiga por el control que tenía ante el erizo, a lo que esta se encogió de hombros, sonriendo divertida. 

Ambas entraron al coche, y el anaranjado arrancó el vehículo a su máxima velocidad, causando los gritos de espanto de las féminas. 

—Hey, Ely. le llamó Dash.

—¿Qué ocurre?

—¿Por qué nos has estado acompañando últimamente? No es que me moleste... del todo... dijo esto último en un susurro que nadie más alcanzó a escuchar. —. Pareces huir de algo. 

La castaña miró hacia la ventana, mostrando desinterés sin tenerlo realmente.

—No sé de que hablas... Sólo he estado algo aburrida y quería salir a divertirme. sonrió intentando verse lo más convincente posible, y por los pelos que lo logró.

—Pero si has estado como triste desde... 

—¡Dije nada, Dash! ¡¿De acuerdo?! Ely le miró fastidiada, Dash se encogió en su asiento y calló, entendiendo la indirecta... directa.

Lo cierto es que después de aquella noche, Ely y Alexander se mantenían lo más alejados posibles, y el disimulo no estaba de parte de ninguno. Una por pena, otro por dolor. Al final, la chica creyó que era lo mejor, pues no había lugar para un romance entre ellos y verdaderamente no quería ni hacerlo sufrir a él ni sufrir ella misma. Cada que sus amigas preguntaban ella evadía el tema a toda costa, pues el sólo hecho de tocarlo le causaba escalofríos, le temía al asunto y sus posibles consecuencias. 

La tarde había transcurrido rápido gracias a la película, la cual era realmente buena. Entre palomitas, sodas y dulces, además de comentarios graciosos acerca de los sucesos mostrados, pasaron una tarde agradable. 

Los chicos salieron de la función con unas grandes sonrisas en sus rostros, hablando de sus momentos favoritos. Pasaron a una pizzería, pues aún la noche era joven y querían divertirse un poco más.

—Iré a pedir la orden. se ofreció Dash, como todo caballero. —Ahora vuelo. su novia y su amiga asintieron.

—¡Ame la película! comentó Mary por segunda ocasión. 

Ely sonrió ampliamente. —¡Yo también!

El comunicador de ambas vibro con fuerza, alertándolas. Ambas se colocaron sus audífonos y presionaron un botón, aceptando la llamada. 

Lo primero que apareció fue una Shizu colérica. 

—¡Maldita hija de la gran puta que la parió! gritó fuertemente, dándole la espalda a la pantalla. La felina se veía cubierta de algún líquido viscoso rosado y con algunas heridas. 

—¿Shizu? llamó Mary. Su amiga se giró a verles, con el ceño muy fruncido y totalmente roja. Ely y Mary se alejaron un poco de la pantalla.

—¡Mary! ¡Tú y Ely se me van pero volando al centro de la ciudad! ¡Una estúpida eriza loca salió de un torbellino y nos atacó, más aparte raptó a Alexander! ¡Traten de detenerla! ¡No dejen que Dash los vea! ¡Trataremos de ir lo más rápido posible después de vencer a la porquería que dejo la rosadita! ¡Cambio y fuera! la comunicación se cortó, dando a entender que seo era todo. 

Ely y Mary se miraron desconcertadas, sin saber muy bien que hacer. Miraron hacia donde se ubicaba Dash y se percataron de que este se dirigía hacia ellas. Sudaron frío, sin saber muy bien que hacer. 

—¿Qué hacemos? la pequeña castaña susurró en un tono desesperado. 

Ely miró una última vez hacia la puerta. —Tengo un plan, dudo que funcione pero hay que intentarlo. 

Dash se sentó frente a ellas, con el ceño fruncido, no parecía para nada contento. 

—Oye Dash. Surgió un problema de chicas en la fiesta, tendremos que ir a ver que sucede. sentenció Ely, lo más preocupada que pudo. 

Dash asintió, para sorpresa de ambas. 

—¿Escuchaste, no? preguntó Mary, dudosa. Otro asentimiento, más sorpresa.

Pero Dash no las veía, estaba ocupado analizando su próxima presa. 

—¿Miran a ese chico? los orbes chocolates y resinos se deslizaron hasta  ver a un erizo que parecía que estaba agrediendo a una linda zorrita. —Ese chico fue el que me agredió más en el supermercado la vez anterior. Es hora de que pague. Dash se levantó de su sitio, y con grito de guerrero vikingo se lanzó contra el chico,liberando a la señorita y causándole un fuerte golpe a la cabeza.

Ambas chicas aprovecharon la ocasión y salieron corriendo, no sin antes tomar un trozo de la pizza que recién había llegado. Se adentraron a un callejón y de este salió un resplandor. Cuando ambas salieron, se vislumbraron con un traje que las dejaba irreconocibles. Ely creó una nave con su telequinesis ambarina, transportando a Mary con ella para llegar más rápido al corazón de la metrópolis. 

—¿Los ves? preguntó, paseando la mirada por doquier. 

Se escuchó una pequeña explosión a lo lejos, llamándoles la atención. Vislumbraron un gigantesco autómata rosado y a un erizo de cabellera azabache con unos puños gigantes de acero*2. 

—¡Yujuu~! ¡Papi Cake~! ¡Deja de jugar con mi aparatito y ven a mis brazos primor! Hace días que no te veía, comprendeme, amor. canturreó la eriza de púas rosadas fuertes. 

El erizo gruñó antes de esquivar uno de los golpes de esa gran máquina que... que se parecía a él. Y si, cuando la vio se dio una gran facepalm. Atacó al robot con un fuerte golpe, que lo dejo aboyado, pero ahí no estaba su sistema operativo, nuevamente se equivocó. 

—Vamos a casa cariño, no sé que es lo que haces en... este lugar. dijo eso último con desprecio, viendo por doquier a la ciudad. 

—¡Ya te dije que no, Shanon! le respondió iracundo, fastidiado, cansado. 

La eriza se paró de su lugar e hizo un puchero. —¿Por qué no? ¡¿Qué es lo que quieres de aquí?! ¡Yo te lo puedo dar! ¡Incluso el doble! 

—No lo entenderías... y antes de que se diera cuenta, el robot le dio un gran golpe que lo mandó volando a varios metros, pero no alcanzó a impactar contra el suelo gracias a la aura dorada que lo acogió. 

Mary se lanzó desde las alturas hacia la máquina y le lanzó cuantiosa cantidad de discos de energía, pero los impactos de estos no le hicieron efecto alguno en la moustrocidad de invención. Aterrizó sana y salva en el suelo, en postura de guardia.

Ely soltó al erizo al suelo y se elevó hasta llegar a la cabeza del robot, al ver la figura que tenía, no pudo evitar soltar unas carcajadas colosales. Mary se extrañó, por lo que volteó a ver en la misma dirección que si amiga, encontrándose con la fuente de su diversión, se cubrió la boca reprimiendo las carcajadas. 

—¡¿De qué diablos te ríes?! le cuestionó el albino, que tenía las venas de las sienes resaltadas del coraje. 

La eriza rosada frunció el ceño al ver a su amado siendo humillado por... esa eriza. —¡Si! ¡¿De qué te rías, zorra?!

Ely dejó de reír al escuchar "zorra" y se colocó a la altura de la eriza que había pronunciado aquella palabra. —Disculpa, princesa, pero creo que no te escuche. 

—Nadie molesta a papi Cake, ¿me oíste? ¡Quien lo moleste tiene que pasar sobre mi primero, querida! la chica golpeó su pecho, sin temor, sin consideración.

—Mira, niña de papá...

Alexander rodó los ojos, se acercó hasta la máquina y se posicionó a un lado de la castaña de ojos chocolate. 

—María...

—Mary, puedes decirme Mary. le corrigió con amabilidad, Alexander sonrió.

—Bueno, Mary, necesito que me ayudes, al parecer esas dos no van a acabar pronto. dijo, en tono monótono.

La eriza sonrió y asintió, creo varios caminos de energía, y comenzó a correr por estos, le hizo un gesto a al chico, a lo que este obedeció siguiéndola de cerca. 

—Bien, encontré que la parte más dura de la estructura es la cabeza, quizás porque es la única manera de llegar al corazón, donde supongo esta el panel de control. indicó Mary, dejando boquiabierto a Alexander. —Vamos a sincronizarnos y acabar con la cabeza de esa cosa, una vez logrado esto podemos apagarlo si nos adentramos a su interior. 

—De acuerdo. 

Mary creó nos caminos más que la llevaron a metros arriba del robot, Alexander pasó sus manos por su cinturón y cambio sus puños de acero por unos grandes cañones adheridos a sus brazos. 

Una vez bien posicionados, el erizo se lanzó hacia su replica barata y comenzó a atacarlo con sus cañones, los golpes cada vez hacían más y más efectos. 

Por su parte, Mary comenzó a lanzar muchos, pero muchos discos hacia la cabeza del robot, dando vuelta alrededor de él mientras corría por sus vías de energía, causando baches por todas partes en la estructura de la gigantesca cosa. 

Así la pasaron un buen rato, pero no había efecto significativo, tan sólo unos golpes algo profundos, pero no lo suficiente. 

Ambos se acostaron en la acera, agotados. No estaba funcionando del todo, el tiempo se les agotaba, la energía, las ganas de seguir en una lucha sin aparente fin... su paciencia ante los gritos iracundos de aquellas chicas montadas en uno de los edificios.

 —¡Ya... cállense! gritó entre jadeos el erizo.

La eriza de pelaje rosado fuerte se asomó a verle. —¡Ain! ¡Bizcochito! ¡Dile a la pulgosa esta que me deje en paz!

—¡Ya sacaste boleto! y Ely se abalanzó contra ella, tumbándola al suelo. 

Alexander se lanzó como fiera de nuevo a la cabeza de su objetivo para quitarse un poco del estrés que se le estaba acumulando. 

Mary se levantó con la energía que le quedaba.

—E-Ely... necesitamos tu ayuda... le dijo como pudo, antes de caer al suelo, dormida. 

La castaña dejó de jalarle las sedosas púas a esa eriza rosa y miró hacia Mary, quien estaba tendida en en suelo. Saltó hacia ella, asustada de que le hubiese pasado algo grave, pero al revisar su ritmo cardíaco se percato de que tan solo esta dormida. 

Ely miró al robot, dejó a su amiga con delicadeza en el suelo y encendió sus manos en esa aura ambarina, vio al robot con seguridad.

—¡Oye bazofia de metal! ¡Esta es para ti! 

Tomó varios autos que habían a su alrededor, los lanzó contra la bestia platina y le rompió la cabeza en minutos. Tan sólo había causado una pequeña franja en la cabeza, y por ella no podría entrar ni ella ni Alexander, así que colocó su aura en dos extremos contrarios y comenzó a simular jalar algo con sus manos, y en respuesta la parte cubierta de aura en la cabeza del robot de comenzó a tener el mismo movimiento de sus manos, causando que finalmente la cabeza se rasgara en dos. 

El albino entro por el orificio en cuanto lo vio y se sumergió en el mar de cables de la máquina arrancándolos todos, hasta llegar al panel y destruir todo sin consideración alguna. No se preocupó en salir, ya que el aura dorada se presentó nuevamente a su rescate, sacándolo de ahí. 

El colapso no fue tan colosal como se esperaba, pero Ely si tuvo que cubrir a todos con su telequinesis para protegerlos. 

—Bueno, te entregó a tu noviecita. declaró la castaña una vez que cesó todo, entregándola a la eriza inconsciente (gracias a un golpe que la propia Ely le había proporcionado) a Alexander, ella misma tomó a Mary entre sus brazos y comenzó a caminar por el techo del edificio hacia donde se ubicaba su casa.

El erizo la siguió. —No puedo irme sin que ustedes me ayuden. Shanon destruyó su propia máquina. miró seriamente a la eriza en sus brazos.

Ely lo miró de soslayo, creo una nave con su poder y se montó en esta, dejandole un espacio para que se subiera él. Alexander no dijo nada, se posicionó a un lado de la castaña y en cuanto lo hizo la chica comenzó a accionar su poder, moviendo su creación hacia el cielo y a su vez hacia su hogar. 



~Días después de aquel catástrofe...~ 




—¡Al fin! ¡Uff...! ¡Si, ya acabe! festejó Cake ante su victoria, pues la máquina había sido terminada y mejorada con éxito.

—¡Oh si! ¡Eso es todo nena! Shizu se unió a la fiesta, no tardaron nada en unirse las demás, pues habían todas trabajado duro para reparar la invención correctamente.

Shanon se abrazó y acurrucó en el brazo de Alexander. —Ya era hora, ¿no, pastelito?

—Si... ya era hora... repitió, pero en tono de reproche hacia las chicas, las cuales le fulminaron con la mirada.

Miraron la hora, percatándose de que Dash llegaría en cualquier momento de la heladería.

—Creo que es hora del adiós. susurró Sony.

Yue accionó la máquina con sólo presionar el botón verde y jalar la palanca. 

—Bueno... esta es la despedida, hermano. Cake abrazó a Alexander con afecto, a lo que este le correspondió con un sutil sonrisa. 

Ni bien, Cake se iba a separar, todas las demás se abalanzaron contra el pobre erizo y le restringieron un poco de su tan amado espacio personal y aire.

—¡Te vamos a extrañar! gritaron todas al unisono.

—Yo también las extrañaré, pequeñas. sonrió ampliamente, y vaya que iba a extrañar a esas chicas raras. 

Shanon suspiró, conmovida.

—Sabes, cariño, he tomado una decisión, nos quedaremos a vivir aquí para que puedas estar cerca de tus amigas. ¡Y te prometo, por lo que más quieras, que me quedaré aquí para siempre, nadie me moverá nunca! terminó su discurso muy convencida, alzando el puño al cielo. 

Entre Shizu, Yue y Darky tomaron a la fuerza a la eriza rosa y la lanzaron a la capsula, para posteriormente accionarla tan rápido como pudieron, haciendo desaparecer a la chica, la cual como última frase grito "¡Nadie nos separará nunca, mi cielo!", a lo que Alexander contestó con un gran facepalm.

—Lo sentimos, pero ya no queda tiempo... y esa loca nos retrasaría. mencionó Sony, mirando por donde se había ido la eriza.

—Y creo que es hora de que este loco también se vaya. colocó una mueca en su rostro, parecida a una sonrisa, pero nunca llegando a ser una. —Adiós, chicas. Espero verlas de nuevo en otra ocasión. 

Se posicionó en la capsula, listo para marcharse. Se despidió de cada una, pero al contarlas se dio cuenta de que una hacia falta. 

—¡Alexander! Ely se le abalanzó y lo abrazó fuertemente, pues estaba segura de que nunca lo volvería a ver en su vida. Soltó algunas lágrimas que se secó rápidamente. —Lo siento. 

El erizo le acarició la cabeza y asintió, aceptando su disculpa por fin. 

—No nos volveremos a ver, ¿cierto?

—Así es. asintió la castaña, cabizbaja. 

Yue presionó el botón. 

El albino ladeo la cabeza, tratando de encontrar la mirada ámbar.

—Adiós, entonces.

—Quédate. suplicó.

—No. sonrió.

Yue jaló la palanca, Alexander acercó su rostro al de Ely y le plantó un beso en la mejilla, tocando la comisura de sus labios, y luego la tiró fuera de la capsula, para pocos instantes después desaparecer del lugar, sin dejar rastro.

Minutos pasaron en silencio, Ely se quedó viendo al vacío mientras elevaba su mano a donde le habían besado, sonrojándose mucho.

—... ¡NOS DEBEN CINCUENTA RINGS! gritó la loba, saltando a la espalda de Shizu. 

Mary se saltó a la de Cake. —¡Les dijimos que lo haría!

—¡No fue en los labios! gritaron las mayores.

—¡Pero la besó, bitches! dijeron al unisono las menores.

Ely se levantó, con su telequinesis, lista para atacar a las cuatro.

—¡TIENEN TRES PARA SALIR CORRIENDO! y el grito se escuchó hasta la calle. Las cuatro chicas salieron corriendo como alma que lleva el diablo.



~Después de la visita de Claiton... lo que sucedió con él...~


—¡Sáquenme de aquí! el mapache se aferró de las sogas. La cara degollada, la ropa rasgada y el mar de serpientes que estaban debajo de él era el resultado de su atrevimiento hacia las amigas de su querido hermano. —¡Les juró que me largo del mundo si quieren pero sáquenme de aquí!

—¿Le decimos que las serpientes son robots? preguntó Cake a Shizu.

—Nahh... veamos cuanto tiempo le toma hacerse pipi en los pantalones. Shizu sacó un cámara y comenzó a grabar, no pasaron ni diez minutos y el mapache comenzaba a sudar como puerco, querer escalar las paredes y hacerse pipi en los pantalones.

—Ya me aburrí, vayamos por Vodka. sugirió la eriza, la felina no se lo pensó ni dos veces y salieron del calabozo, cerrando la puerta tras de si y apagando las luces.

—¡¿Hola?! ¡Ayúdenme! sintió una serpiente gigantesca enrollarse en su pierna. — ¡Oh no! ¡Oh no! ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!


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*1 Es Snikers, lo sé, pero "censuré" la marca :'v 
*2 La verdad no sé si papá Cakes tenga los mismos poderes de Cake o no uwu, pero sha se los puse.

Espero que este capi les haya sacado aunque sea una sonrisita qwp

Traté de hacerlo con algo de drama que caracteriza tanto la relación entre papá Cake y Ely... pero no me salió tan chingon :'v

Y no, no pude resistir ante mis impulsos de fangirl de darles un poco de romanticismo a esto qwp

Luego añado los dibujos que no pude terminar hoy :'v 

Y bueno... nos vemos a la próxima uwu/

DRM *-*/ Darky.



3 comentarios:

  1. OH MAI GAH!! XDDDD
    me mato de risa el principio y el "juramento!" X'D
    ains, esa relacion tan intensa y de telenovela mexicana de sir alexander y ely ;O; me llego al kokoro, enserio si te quedo super bien *O* (me puse a fangirlear :'v )
    y Shanon es un desmadre X'D
    jajajajajajaja tenia curiosidad de que paso con Claiton y ya todo quedo claro!!!! x'D

    por cierto.... ¡ame tus dibujos¡ ASDSASDASD *O*

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Jajajajaja Dios, adoro todo esto!
    Ya me volvieron fan de papa Cakex Ely *0*
    Lo adore!

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